
La defensora de 17 años vive su última temporada con las Águilas Javerianas y asume un papel especial dentro de la plantilla más joven de la U18 Femenina.
La primera Copa Talento de Mar fue en 2023, cuando jugó con la U14 del Colegio Javier. Tres años después, vuelve al torneo para disputar su última temporada escolar. Entre ambos momentos no hubo una participación constante del equipo femenino, pero sí un grupo que continuó creciendo hasta regresar a la competencia.
Mar comenzó a jugar fútbol al entrar a secundaria. Fueron sus amigas quienes la animaron a intentarlo, aunque rápidamente encontró una razón propia para quedarse.
“Lo que realmente me hizo querer continuar fue el equipo: un grupo que siempre ha estado muy unido y en el que todas nos apoyamos unas a otras”, contó.
Una victoria construida durante la semana
Después de un comienzo complicado, las Águilas Javerianas consiguieron su primera victoria al superar 1-0 al Balboa Academy. Para Mar, el resultado fue consecuencia de todo lo que el equipo trabajó durante los días anteriores.
“Nos preparamos mucho en la semana para sacar adelante el partido: entrenamientos, charlas, videoanálisis, de todo. Lo viví con muchísima emoción y siento que lo que realmente cambió en el equipo fue la actitud”.
Desde la defensa, Mar ayudó a mantener el arco en cero. Su posición le exige comunicarse constantemente con sus compañeras y tomar decisiones en pocos segundos.
“Una buena defensora necesita confianza, porque hay momentos en los que hay que decidir muy rápido. Además de velocidad y comunicación, lo más importante es disfrutar la posición”.
La mayor de una generación joven
Con un promedio de edad de 15.4 años, el Colegio Javier cuenta con una plantilla muy joven en la U18 Femenina. Mar, con 17, es la mayor del grupo y entiende que sus acciones también sirven como referencia para sus compañeras.
“Sabemos que las más pequeñas nos admiran y están pendientes de lo que hacemos, así que tratamos de dar el ejemplo. Siento que mi responsabilidad es que todas se sientan seguras al jugar y que también lo disfruten”.
Ese vínculo entre distintas edades refleja el espacio que el fútbol femenino ha comenzado a recuperar dentro del colegio. Para Mar, los momentos compartidos y el deseo constante de mejorar son parte de lo que motiva a más niñas a acercarse al equipo.
Un mensaje para las que continúan
En su última temporada, Mar espera sumar victorias, aprender de sus entrenadores y disfrutar cada momento junto a sus compañeras. Sin embargo, el mensaje que quiere dejar no depende de una posición en la tabla.
“Sigan jugando, sigan mejorando y nunca se definan por una derrota. Mantengan al colegio en alto”.
El fútbol le ha enseñado que los malos resultados también forman parte del proceso y que el trabajo no siempre entrega recompensas inmediatas. Ahora espera continuar jugando en la universidad, pero, independientemente de lo que ocurra, sabe que esta etapa permanecerá con ella.
“Siempre estaré agradecida con el Javier por todo lo que el equipo me ha enseñado. Siempre va a tener un lugar en mi corazón 💛”.
by Verónica Rodríguez
@copatalento


